Esmeralda Tropical - Mochila Mostacilla
Mochila forrada por completo en mostacilla (chaquira), tejida cuenta a cuenta. Semanas de trabajo se reflejan en su brillo, textura y detalle. Una verdadera joya artesanal de coleccionista.
La mochila de mostacilla es de las piezas más exigentes de la artesanía colombiana. Se teje cuenta por cuenta: miles de mostacillas —también llamadas chaquiras— entran una por una en el hilo mientras la artesana sostiene el diseño completo en la cabeza, sin patrón impreso ni plantilla.
Eso explica el precio, porque una sola pieza puede tomar semanas de trabajo continuo. Y explica por qué ninguna se repite: aunque dos mochilas partan de la misma paleta, el ritmo del tejido y las proporciones de cada figura cambian de una a otra.
Mochila forrada por completo en mostacilla (chaquira), tejida cuenta a cuenta. Semanas de trabajo se reflejan en su brillo, textura y detalle. Una verdadera joya artesanal de coleccionista.
Mochila forrada por completo en mostacilla (chaquira), tejida cuenta a cuenta. Semanas de trabajo se reflejan en su brillo, textura y detalle. Una verdadera joya artesanal de coleccionista.
Mochila forrada por completo en mostacilla (chaquira), tejida cuenta a cuenta. Semanas de trabajo se reflejan en su brillo, textura y detalle. Una verdadera joya artesanal de coleccionista.
Mochila forrada por completo en mostacilla (chaquira), tejida cuenta a cuenta. Semanas de trabajo se reflejan en su brillo, textura y detalle. Una verdadera joya artesanal de coleccionista.
Mochila forrada por completo en mostacilla (chaquira), tejida cuenta a cuenta. Semanas de trabajo se reflejan en su brillo, textura y detalle. Una verdadera joya artesanal de coleccionista.
Mochila forrada por completo en mostacilla (chaquira), tejida cuenta a cuenta. Semanas de trabajo se reflejan en su brillo, textura y detalle. Una verdadera joya artesanal de coleccionista.
Son cuentas pequeñas de vidrio o plástico, también llamadas chaquiras. Se tejen una por una sobre el hilo, y de ahí sale ese acabado brillante y con relieve.
Porque una sola pieza puede tomar semanas de trabajo continuo. La artesana sostiene el diseño completo en la cabeza mientras teje, sin patrón impreso.
No. Aunque dos mochilas partan de la misma paleta, el ritmo del tejido y las proporciones cambian de una pieza a otra.